
Aunque mis padres estaban al principio reacios a hacermelos, el miedo a que de mayor me hiciera piercings en donde a mi me diera la gana, les terminó por convencer... Asi que estando de vacaciones en la playa, que parece como que todo duele menos, me llevo mi abuela y mi padre (porque mi madre no se atrevió la muy cobarde) a la farmacia... y este es el resultado....

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